12.12.07

De niña los libros lo eran todo. Por tanto, siempre existe en mí un anhelo nostálgico por ese gusto perdido por los libros. No espero ver satisfecho mi anhelo algún día. Y, sin embargo, durante este período, esos días en que leía todo el día y la mitad de la noche, en que dormía bajo una colcha cubierta de libros, en que mi sueño era negro y tranquilo, pasaba como un rayo y despertaba para seguir leyendo, recuperé el placer perdido por la lectura compulsiva e ingenua.

El cuento número trece.
Diane Setterfield

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7 Comments:

Blogger Cannnela said...

Me lo leí hace poco. Hay algunos comentarios deliciosos como éste y un par de alusiones que te encantarán.
Espero que estés mejor y que ya solo queden resquicios del catarro :)

3:38 p. m.  
Blogger Lía said...

oh, acabo de llegar a las alusiones que mencionas ;)
Del catarro como tu dices, quedan resquicios pero nada que no se pueda curar con una buena tarde de punto y lectura.

7:20 p. m.  
Blogger ilu said...

;) que bella cita!

11:42 p. m.  
Blogger angie said...

Lo leí este verano y me encantó. Nada más empezar a leer la cita sabía que era una parte de ese libro.

7:06 p. m.  
Blogger biblioactiva said...

Hace tiempo pensé que tenía que leerlo, pero son tantas cosas las que digo que voy a hacer y por falta de tiempo caen en el olvido.
Pero nada más leer la cita me he dado cuenta de que, yo soy parte de ese libro.
Mejor todavía:
Sé que de alguna manera, ese libro ya forma parte de mí.

Gracias Lía por recordármelo

10:02 p. m.  
Blogger Lía said...

Qué poco dura lo bueno! me lo he leído en un suspiro, es un libro precioso, un libro de libros y de historias, altamente recomendable para pasar un par de tardes estas vacaciones.

9:25 a. m.  
Blogger life in yonder said...

No habia oido sobre ese libro. Encuanto termine "Paula" ire en busca de el en la biblioteca. La cita es preciosa!

6:08 p. m.  

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