El único alijo que disminuye en mi casa es el de lana para calcetines, parece que es lo único que consigo acabar últimamente, así que he tenido que hacer un pedido de urgencia para reponer mis existencias.
Con esto tendré para tejer calcetines para mi madre (que se ha convertido en una de mis mayores fans en esto de los calcetines tejidos a mano así que le he prometido como mínimo un par al año)*, para el sambo (al que también le he asegurado que tendrá su propia remesa anual) y para mí.
Pero como pasa siempre no he podido evitar comprar un par de cosillas más por aquello de rentabilizar los gastos de envío...qué gran excusa!Cuatro madejas de algodón para tejerle una bufanda a un amigo.
Y éste libro sobre cómo diseñar chales triangulares que hacía tiempo que le había echado el ojo.
Pero por ahora todo esto tendrá que esperar a que acabe los múltiples proyectos que llevo entre manos y que están todos casi acabados y en estado de abandono. ¿A vosotras también os pasa que cuando estáis a punto de acabar os dá como pereza?* Éstos son los últimos que le hice y que olvidé fotografiar antes de regalárselos, este año por lo pronto he cumplido ;)Etiquetas: calcetines, lana, libros, socks