Uno de los temas que más me apasionan ultimamente es todo lo relacionado con el medio ambiente y su sostenibilidad, voy recopilando información y leyendo múltiples blogs cada uno con sus propias experiencias para ir aprendiendo a cambiar mi manera de vivir poco a poco. Aparentemente que una persona cambie sus hábitos de consumo, alimentación, etc. no va hacer los problemas se resuelvan...no obstante a mi modo de ver las cosas creo que sí que hace la diferencia, es el inicio de una cadena. Quizás una de las cosas más difíciles en un principio es que hay que empezar por actos realmente pequeños, lo primero que hay que cambiar es tu hogar y tu manera de pensar, cosas que das por sentado y que jamás se te ocurre plantearte. Es un tanto abrumador ver todo lo que me falta por adaptar en mi propia casa y en mis hábitos de consumo, pero no me doy por vencida ¿quién dijo que esto fuera rápido? des-aprender a veces requiere más esfuerzo.La semana pasada por ejemplo la pasé entera intentando comprarme un bikini...fácil ¿no? Pues no, más bien todo lo contrario. Fuí a casi todas las tiendas del centro de la ciudad y no fuí capaz de encontrar un solo bikini para una mujer adulta. Después me dí cuenta primero que todas las tiendas eran franquiciadas y además que por mucho que estén orientadas a un público más juvenil dudo que un 80% de sus clientas potenciales tengan unos cuerpos tan sumamente desproporcionados por decirlo de alguna manera. El siguiente paso estaba claro, buscar las tiendas de toda la vida que siempre han vendido bañadores y ropa interior y...pues descubrí con horror que apenas quedan tiendas de toda la vida. Y como una es así de torpe tuvo que ser una vecina la que me llevara a la tienda de ropa del barrio (si, justo en frente de mi casa) donde venden desde bañadores hasta pantalones vaqueros. Es una pena que estos comercios desaparezcan, para empezar porque es tristísimo viajar por el mundo y ver siempre las mismas tiendas y la misma ropa (uniforme global?) y además porque la calidad no se puede comparar ni de lejos con lo que ofrecen el 99% de las tiendas franquiciadas...como veréis me niego a hacerles la más mínima publicidad.Sé que en ocasiones tendré que comprar en estas tiendas pero en la medida de lo posible intentaré que por lo menos la tienda de mi barrio siga muchos años ahí.Hablando de comercios tradicionales, mi tienda de lanas cerró el viernes, las dueñas se jubilan y no han encontrado nadie para seguir el negocio, una verdadera pena.Etiquetas: consumo responsable, cosas pequeñas, vida